
En las últimas semanas, el sector agrícola se ha manifestado en España y en otros países europeos. Las motivaciones de las protestas son diversas, pero de forma simplista se nos ha contado que se oponen a medidas medioambientales. Hemos analizado la conversación en X (antes Twitter) para arrojar algo de luz sobre lo que está ocurriendo y proponer estrategias narrativas que puedan ser útiles para la lucha por la justicia climática.
Qué hemos analizado
- Contenidos publicados en X entre el 1 y el 15 de febrero de 2024.
- Palabras clave relacionadas con estos temas: protestas del sector agrícola, políticas europeas, fertilizantes y pesticidas.
- Conversación en español, catalán, gallego y euskera.
- Metodología: métricas de impacto, identificación automática de temas (NPL: topic modeling) y análisis de narrativas.
Identificando temas con ‘topic modeling’
El topic modeling es un método que busca patrones en las palabras que se repiten en textos. Calcula la distancia entre palabras, haciendo grupos y asignando categorías o «topics». Nos permite analizar grandes bases de datos sin tener que leerlas al completo y nos da una visión general. Así es cómo funciona:

En la siguiente visualización interactiva puedes explorar los temas identificados mediante topic modeling. Al clicar en cada círculo puedes ver los temas en más detalle. Observarás que una cantidad significativa se centra en las «tractoradas» o hacen referencia a la Unión Europea. Destaca, además, que las importaciones de tomates y el precio de los productos emergen como los únicos temas directamente vinculados a problemas específicos. Estos temas son cruciales en el contexto de la justicia económica y la competencia desleal.
Volumen de la conversación
La conversación ha alcanzado un gran volumen: 3,44 millones de tuits y retuits, publicados por 330.000 cuentas.

La mayoría de las cuentas más influyentes son de extrema derecha: el 64% de las que concentran más conversación están relacionadas con el partido parlamentario de ultraderecha o difunden ideologías reaccionarias y ultraliberales anti-Estado. Aparte, en este top hay un 24% de cuentas de izquierdas y del PSOE, 6% de medios y de periodistas y solo un agricultor que habla en primera persona.

La estrategia de la ultraderecha
La ultraderecha ha desplegado su infraestructura de guerrilla mediática generando muchos contenidos y discurso:
- Sus medios partisanos entrevistan a agricultores para producir testimonios que alimentan su
narrativa contra el Gobierno. - Han difundido voces de agricultores falsas: en X han aparecido vídeos de una cuenta de TikTok que intenta hacer pasar montajes por testimonios reales.
- Desvían la atención: señalan supuestas “incongruencias” y prácticas contaminantes que no están relacionadas con la agricultura para deslegitimar las medidas climáticas.

Cuando leemos estos contenidos, identificamos claramente una serie de actores a los que quieren deslegitimar y que son enmarcados como enemigos. Una vez más, la ultraderecha está utilizando la estrategia de crear un enemigo común y dividir.
- Gobierno socialista: criticado por controlar sindicatos, imponer la Agenda 2030 y favorecer políticas que perjudican a la agricultora.
- Marruecos y países africanos: aseguran que el Gobierno socialista promociona sus productos en detrimento de los productos españoles, y les permite el uso de pesticidas prohibidos.
- Sindicatos UGT y CCOO: les acusan de no apoyar a la agricultura debido a su vinculación y financiación por parte del Gobierno.
- “Progres”: varios actores, entre ellos ecologistas, se señalados por su desconexión con el campo y los trabajos que conllevan esfuerzo. Se les critica por enfrentarse a los agricultores llamándoles “fachas”.
- Bruselas/UE: criticada por políticas que perjudican al sector agrícola, como el Pacto Verde y la estrategia De la Granja a la Mesa.
- Agenda 2030: presentada como perjudicial para el sector agrícola.
Respuestas erráticas
Comunicar en un contexto tan adverso requiere estrategias narrativas que dejen espacio para los matices. Sí, la ultraderecha hace mucho ruido y domina la conversación, pero en el sector agrícola hay quejas y demandas reales: burocracia, competencia desleal y costes de producción. Tanta polarización merma nuestra capacidad de empatizar y así poder mantener una narrativa compleja de solidaridad que reconozca las demandas y haga hincapié en los puntos en común.
Seguimos cometiendo estos errores:
- Deslegitimar las demandas porque hay actores de ultraderecha capitalizando las protestas, y estigmatizar a todo el sector agrícola como de ultraderecha.
- Minimizar las demandas porque los agricultores reciben subvenciones.
- Malgastar nuestras energías en contestar al discurso promovido por la ultraderecha, como por ejemplo estar desmintiendo que la Agenda 2030 no ahoga a los agricultores.
- Señalar lo que los agricultores deberían hacer, sin visibilizar sus voces.
- Legitimar solo a los agricultores que se han manifestado ante los grandes supermercados, como “los buenos agricultores con conciencia de clase”. Olvidamos que las reinvindicaciones son más amplias que el coste de los productos y que tiene sentido manifestarse también ante otros responsables.
La relación entre la agricultura y el movimiento climático
Con frecuencia se presentan las reivindicaciones del sector agrícola, o de entornos rurales en general, como opuestas a las del ecologismo. Este marco enfrenta la justicia económica del trabajo en el campo a la sostenibilidad medioambiental y en ese tablero nunca vamos avanzar hacia la transición que necesitamos. Además es una perspectiva interesada, que nos enfrenta apelando a valores que en el fondo no son contrapuestos.
Si bien la mayoría de los agricultores presentes en esta conversación no expresan una conciencia climática clara, se posicionarán a favor o en contra de los pesticidas según afecte en la competencia de sus productos. Tenemos en común el valor de la seguridad alimentaria y los productos de cercanía, que puede ser mensaje de solidaridad contra la competencia desleal.


En este contexto, proponemos alimentar narrativas que pongan al sector agrícola como protagonista de la transición climática. Se trata de enmarcar la conversación en un terreno que nos permita vislumbrar el futuro al que necesitamos llegar. Una concreción posible sería esta narrativa:
- Personajes: agricultores, políticos y sociedad.
- Línea argumental: los agricultores son pieza fundamental en la transición pero se enfrentan a grandes desafíos y la transformación del sector. Es el deber de la sociedad e instituciones apoyarles para que sigan manteniendo un sector crucial y que sus prácticas contribuyan a la captura de carbono.
- Valores: solidaridad con agricultores, responsabilidad compartida y resiliencia del sector agrícola. Se subraya la interconexión entre la agricultura, la sociedad y el medio ambiente, enfatizando la importancia de una transición justa y respaldada hacia prácticas agrícolas que sean sostenibles y beneficiosas para toda la sociedad.
En todo caso, si hay una certeza que tenemos es que hay que dar espacio a las voces de agricultores que están reivindicando un modelo agrícola más justo, equitativo y sostenible en términos medioambientales y laborales. Quizá no sean quienes más ruido hacen en el ecosistema polarizado de redes sociales, pero están ahí y podemos esforzarnos por localizarlos y amplificarlos. Por eso queremos terminar este texto con este hilo de Daniel Trenado, un agricultor extremeño que nos ha ayudado mucho a entender la situación: